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Mostrando las entradas de marzo, 2025

El hijo prodigo y el angel de la muerte, capitulo 10.

Ángel se hallaba frente a las dos mantis, sus exoesqueletos relucientes reflejando la luz mortecina del sistema binario que flotaba sobre ellos. Eran clones de la Guadaña, aquel antiguo asesino cuya leyenda era suficiente para hacer temblar a los guerreros más curtidos. Sus cuerpos segmentados parecían obra de un escultor cruel: finos como cuchillas, con extremidades terminadas en afiladas hojas quitinosas que podían atravesar el acero como si fuera papel mojado.   El aire vibraba con la tensión del combate inminente. Una brisa cálida y polvorienta se deslizaba entre las ruinas a su alrededor, trayendo consigo el eco lejano de depredadores nocturnos que merodeaban en busca de carroña. La arena se filtraba en los engranajes de sus botas, crujía bajo sus pies en cada movimiento sutil.   Ángel desenfundó su espada más larga con un sonido metálico que rasgó el silencio. La hoja emitió un destello azul bajo la luz estelar, una serpiente de muerte ansiosa por morder. Sus d...

El hijo prodigo y el angel de la muerte, capitulo 9.

 La guerra estalló con la violencia de una tormenta cósmica. En los vastos rincones del sistema solar, las naves de combate surgieron de la nada, emergiendo del hiperespacio con un estruendo ensordecedor que sacudió las estructuras mismas de la realidad. Los motores rugían, vibrando en el aire con una furia incontrolable, y el espacio, en su infinita quietud, se convirtió en un campo de batalla donde la vida y la muerte se medían en destellos de energía. A través de los ventanales blindados de las naves, el cielo estrellado se iluminó con explosiones cegadoras. Los disparos de plasma salían disparados, cruzando el vacío con la rapidez de un relámpago, mientras las naves enemigas se desplegaban en formaciones geométricas, sus escudos brillando con el impacto de los proyectiles. Cada choque resonaba en el vacío, un sonido solo perceptible a través de la vibración que se sentía en los huesos de los tripulantes. Era como si el mismo espacio temblara bajo el peso de los impactos. En las...

El angel de la muerte y el hijo prodigo, temporada 2, capitulo 9.

 El aire en la sala era espeso, cargado con el zumbido de los monitores holográficos y el leve resplandor azul de las pantallas que proyectaban mapas de batalla. Yosarian Junior se hallaba frente a William, su mirada afilada reflejando una mezcla de paciencia y cálculo. Había gastado una buena porción de recursos solo en asegurar aquella reunión, y no tenía intenciones de desperdiciarla. William miró a yosarian junior. —El Sistema solar, la galaxia misma te necesita, William —dijo Junior, su voz suave pero firme—. Estoy ofreciéndote liderazgo. Tú serás quien dirija a todos. William inclinó la cabeza levemente. —¿Y qué ganas tú con esto? Yosarian Junior sonrió, una sonrisa apenas perceptible, calculada al milímetro-negocios. Está bien. Lo haré. Mientras tanto, en el otro extremo de la sala, Yosarian Padre observaba en silencio. A su lado, Hack, su amigo y padrino de Junior, mantenía una expresión neutra, pero sus ojos se movían de un lado a otro, atentos a cada detalle. Delante de e...

El hijo prodigo y el angel de la muerte, capitulo 8.

 El hielo crujía bajo los golpes rítmicos de los obreros. Jesús Manso Smith observaba con los brazos cruzados mientras el hielo se astillaba en fragmentos afilados y resplandecientes. Había traído aquellos bloques a petición de la colonia en el planeta de los volcanes. Con su agua líquida escasa y su atmósfera hostil, cualquier recurso hídrico era invaluable. Sin embargo, algo extraño ocurría. Un murmullo inquieto recorrió a los trabajadores cuando, en lugar de agua derretida, una sustancia negra y espesa comenzó a filtrarse entre las grietas del hielo. No era un líquido, sino algo más denso, algo que parecía tener voluntad propia. Los obreros retrocedieron cuando los fragmentos dispersos de aquel material comenzaron a deslizarse unos hacia otros. Primero, se arrastraron como si un campo magnético invisible los uniera; luego, cuando el último pedazo encontró a los demás, la sustancia se elevó en el aire. El gas negro se arremolinó, expandiéndose y contrayéndose en un vaivén hipnóti...

El hijo prodigo y el angel de la muerte, capitulo 7.

 Días después, la pantalla holográfica frente a Malerius brillaba con un resplandor helado. Su dedo tocaba suavemente la superficie cristalina, desplazando la imagen de Jesús Manso Smith, el piloto que había logrado evadir una trampa aparentemente infalible. Sabía, sin lugar a dudas, que era él, el único con la habilidad necesaria para haber ejecutado tales maniobras en medio del caos del espacio. La imagen de Smith apareció con una nitidez casi inquietante, sus ojos grises, desafiantes y fríos, reflejaban una calma casi sobrenatural frente al peligro. Malerius apretó los labios, reconociendo la verdad en su interior: ese hombre no era solo un piloto, sino un obstáculo. El resplandor azul de la pantalla iluminó su rostro severo, pero la tensión en sus hombros delataba la tormenta interna que se desataba en su mente. William, su hermano, no era más que un estúpido afortunado. Había arrastrado su suerte de batalla en batalla, pero nunca con la brillantez que Malerius sabía que era ne...

El angel de la muerte y el hijo prodigo, capitulo 6.

El resplandor azul de la pantalla holográfica iluminaba el rostro de Malerius mientras leía el informe. Su expresión no cambió, pero en la forma en que sus dedos se crisparon sobre la mesa de obsidiana negra se percibía una mínima alteración en su control. Sus mejores sicarios, cien de los asesinos más letales de Nueva Europa, habían sido aniquilados.   El Alto Canciller, con su postura erguida y su rostro pétreo, observaba desde el otro lado de la sala.   —Un ligero error de cálculo —admitió Malerius en voz baja, casi para sí mismo.   El Canciller arqueó una ceja.   —¿Un error? No suelo escucharte decir eso.   Malerius exhaló lentamente. A través de los enormes ventanales de la sala de guerra, podía ver la inmensidad del espacio y la brillante curvatura de Nueva Europa. Un enjambre de naves patrullaba el cielo nocturno como depredadores en acecho.   —Subestimé las alianzas de mi hermano. Creí que su única fuerza radicaba en la...

El angel de la muerte y el hijo prodigo, capitulo 6.

 Malerius entrecerró los ojos mientras observaba el resplandor azul de la pantalla holográfica. El rostro del Alto Canciller de Nueva Europa se mantenía impasible, aunque en sus ojos fríos brillaba un atisbo de interés. —¿Los cien mejores sicarios? —repitió el Canciller, apoyando sus dedos entrelazados sobre la mesa de obsidiana negra. —Exactamente —respondió Malerius con voz firme—. William está en el planeta de los piratas. No hay duda de que sus aliados lo han acogido. No cometeré el error de enviar tropas para ser despedazadas en sus laberintos oxidados. Necesito asesinos, no soldados. Prepara los informes —ordenó—. Quiero que cada sicario conozca a William mejor de lo que se conocen a sí mismos. Horas más tarde, en una cámara sellada dentro del palacio imperial, un grupo de figuras silenciosas se alineaba ante una proyección tridimensional de William. Eran cien, cubiertos con túnicas de polímero oscuro que absorbían la luz. Sus ojos brillaban con reflejos artificiales; algun...

El hijo prodigo y el angel de la muerte, capitulo 5.

William descendió del cielo nocturno con las alas aún vibrando por el vuelo. La nave de Jesús Manso Smith flotaba a la distancia, oculta tras un cúmulo de asteroides dispersos. Bajo él se extendía el planeta de los piratas, una tierra sin ley, de mares oscuros y ciudades flotantes hechas de restos de naves antiguas. El aire estaba cargado de sal y óxido, un hedor a metal viejo y combustible rancio impregnaba cada rincón.   Aterrizó en la plataforma de una de las ciudades flotantes, donde luces parpadeaban entre cables expuestos y estructuras improvisadas. Las calles eran un laberinto de pasarelas chirriantes y edificios ensamblados con pedazos de cargueros estrellados. Miradas afiladas lo siguieron mientras avanzaba. Hombres y mujeres con cicatrices, piel curtida por el sol alienígena y ropas remendadas lo rodeaban desde las sombras, sus armas a la vista, sus dedos inquietos sobre los gatillos.   —William Disis… —Una voz rasposa se elevó entre el murmullo de la multi...

El angel de la muerte y el hijo pródigo, temporada 2, capitulo 4.

 El sonido metálico de las compuertas cerrándose fue lo único que rompió el silencio en la nave. Jesús Manso Smith, concentrado en los controles, no desviaba la mirada de la pantalla, pero su rostro arrugado reflejaba una paz serena, como si el caos exterior no lo afectara en lo más mínimo. William, sentado en el banco de la nave, respiraba con pesadez. El peso de la muerte de su madre, de la Emperatriz, lo aplastaba, y la sensación de impotencia lo corroía por dentro. —No puedo creer que no vaya a poder estar allí… —murmuró William, apretando los puños, la rabia mezclada con tristeza en su voz. Jesús Manso no miró al joven, pero sus ojos se entrecerraron ligeramente, como si hubiera escuchado muchas veces esa queja. Finalmente, habló, con su voz ligera y pausada: —La guerra no se gana asistiendo a funerales, William. La lucha está más allá de esos muros. William suspiró profundamente y se acercó a la ventana de la nave. El espacio vacío, negro y profundo, le parecía el único lugar...

El hijo pródigo y el angel de la muerte, capitulo 3.

 La nave descendió lentamente, flotando sobre la inmensa plataforma de aterrizaje del Palacio Imperial de Big African. A través del ventanal, William y Ángel contemplaron la estructura colosal que se alzaba ante ellos: muros negros como la obsidiana, columnas adornadas con filigranas doradas y estatuas de reyes antiguos vigilando con ojos impasibles. La atmósfera estaba cargada de polvo y humedad, impregnada del aroma a incienso quemado y aceite mecánico.   —Identifíquese.—La voz metálica del intercomunicador resonó en la cabina.   William presionó el comunicador con calma.   —William Disis. Un silencio denso. Luego, con un crujido mecánico, las puertas colosales se abrieron sin más palabras.   William y Ángel descendieron por la rampa de la nave, sus pasos resonando sobre la superficie pulida del hangar imperial. El aire era pesado, denso con el aroma a madera antigua y especias. A medida que avanzaban por los pasillos de piedra y mármol, el...

el hijo prodigo y el angel de la muerte, capitulo 2, temporada 2.

 El eco metálico de los últimos ajustes en la nave resonaba en la cabaña. La estructura oxidada crujía levemente con cada prueba de encendido, como un animal herido que lucha por ponerse en pie. El sudor perlaba la frente de William mientras repasaba cada uno de los sistemas improvisados que habían instalado. El zumbido monótono del radio seguía sonando, pero ahora con un nuevo matiz: una señal intermitente que no correspondía a las anteriores. Su corazón latió con fuerza al captar la posibilidad de contacto. —Aquí William, en frecuencia abierta. ¿Alguien escucha?— su voz era firme, pero la tensión en sus dedos revelaba la ansiedad contenida. Un chisporroteo cruzó el canal, seguido por un gruñido ininteligible. Luego, una voz grave y pausada respondió: —Frecuencia recibida. Identifíquese. William intercambió una mirada con Ángel antes de responder. —William Disisi, Necesitamos transporte inmediato al puerto espacial más cercano. Es urgente. Hubo un largo silencio. Luego, la voz reg...