El Lord Que, capitulo 1.
El viento helado de aquel confín del universo aullaba como un lamento antiguo, barriendo la llanura de cenizas y rocas negras bajo un cielo de un violeta amortajado por el polvo estelar. No había sol, solo el fulgor moribundo de una estrella lejana que apenas lograba teñir el horizonte con un tinte de sangre seca. Allí, inmóvil en medio de la nada, se encontraba un hombre. Su silueta recortada contra el yermo paisaje conservaba una elegancia anacrónica y casi insultante para la hostilidad del entorno. Vestía un impecable chaqué de lana fina, ahora manchado por el polvo mineral, un chaleco cruzado de brocado donde los botones de nácar aún conservaban un brillo sutil, y una corbata de seda oscura perfectamente ajustada al cuello de una camisa almidonada. Sus cabellos, canosos en las sienes y peinados con la rigidez de un caballero victoriano, caían sobre una frente surcada por las arrugas de la experiencia y la obsesión. Frente a él, descansando directamente sobre el suelo estéri...