Capitulo 1, el enterrador, segunda sangre, temporada 1.
La penumbra de la habitación no era del todo oscura; más bien, estaba impregnada de una luz densa, anaranjada y oscillate. Decenas de velas de cera de abeja, colocadas sin orden aparente sobre repisas de madera carcomida y directamente en el suelo de piedra fría, crepitaban con un murmullo sordo. El aire olía a una mezcla sofocante de sebo quemado, óxido, mirra marchita y el hedor dulce y penetrante de la materia orgánica que ha comenzado su inevitable proceso de descomposición. En el centro de ese espacio sofocante, sobre una mesa de roble macizo manchada de ceras viejas y surcos profundos, yacía un cadáver. Era una masa imponente, un cuerpo ancho y pesado que parecía aplastar la madera debajo de sí. Sus extremidades, rígidas y frías, sobresalían ligeramente de los bordes del mueble. Las sombras danzaban sobre la piel grisácea del difunto, remarcando la densidad de su torso y la firmeza que la muerte aún no había logrado arrebatarle del todo. De pie junto a él se encontraba un ho...