Tri mind, capitulo 11
La luz blanca y uniforme de la celda iluminaba cada rincón con una limpieza casi clínica. No había sombras profundas ni rincones oscuros donde esconderse; todo era visible, ordenado y perfectamente controlado. Joseph estaba sentado sobre una cama sencilla, con la espalda apoyada contra la pared metálica. Sobre sus piernas descansaba una tableta electrónica repleta de documentos científicos y libros de ingeniería avanzada. Sus ojos recorrían las líneas de texto con rapidez asombrosa mientras sus dedos pasaban páginas digitales una tras otra. A los quince años, su apariencia había cambiado mucho desde los días del sótano. Su cabello estaba limpio y bien cortado. Su piel, antes cubierta constantemente de polvo, grasa y suciedad, tenía ahora un aspecto saludable. Había ganado peso y musculatura gracias a una alimentación adecuada y atención médica constante. Incluso la ropa gris que vestía estaba perfectamente lavada y ajustada a su talla. Paradójicamente, Joseph sospechaba que jamás ...