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Mostrando las entradas de diciembre, 2024

La búsqueda, capitulo 2.

 Los días siguientes, el lord permaneció en la sala central, un espacio que, a pesar de su aparente simplicidad, exudaba una serenidad que parecía diseñada para facilitar la contemplación. La luz que se filtraba por los vitrales altos creaba juegos de colores sobre las paredes de piedra pulida, mientras el crujido del fuego en la chimenea llenaba el aire con un sonido constante y reconfortante. El aroma a pergaminos viejos y cera derretida se mezclaba con un leve rastro de hierbas quemadas, evocando una atmósfera que invitaba tanto al estudio como a la introspección. El lord, absorto, pasaba las horas sumergido en textos voluminosos que parecían contener más preguntas que respuestas. Descubrir que su mundo no era el único en un vasto sistema solar ya había trastocado su entendimiento. Ahora debía asimilar una verdad aún más perturbadora: la realidad no era una unidad monolítica, sino una superposición de capas dimensionales. Era como si los grados de perfección de Aquino, que hasta...

La búsqueda, capitulo 1.

 En el año 1828, en el corazón de una vasta y desolada campiña, se erigía una mansión que había resistido el paso de los siglos. Era el hogar de un hombre peculiar, el conde de Montenegro, un aristócrata cuya vida contrastaba profundamente con la de sus pares. Mientras otros vivían para acumular riquezas y ostentar lujos, él se dedicaba a satisfacer aquella curiosidad aristotélica que yace en la escencia humana, en libros antiguos, experimentos alquímicos y largas noches de reflexión bajo cielos estrellados. Una madrugada, el conde despertó sobresaltado, con la sensación opresiva de que algo fuera de lo común había ocurrido. El aire en su habitación era denso, casi inmóvil, impregnado de un leve aroma metálico que nunca antes había percibido. El silencio era absoluto, roto solo por el eco de su respiración acelerada. Extendió la mano hacia el candelabro junto a su cama, pero al encenderlo, la luz apenas disipó la profunda oscuridad que había tomado la habitación.   Con pa...

Operación medusa, capitulo 33.

 Juan despertó con un dolor punzante en la cabeza, un malestar que lo hizo quedarse inmóvil por unos segundos. La resaca del alcohol de la noche anterior lo había dejado aturdido, y la luz tenue que se colaba por las rendijas de la habitación no ayudaba en nada. Su cuerpo estaba tenso, como si hubiera estado atrapado en un sueño pesado, y cuando intentó moverse, el ruido metálico que hizo al tratar de girar lo alertó de inmediato. Parpadeó varias veces, confundido, y su mirada recorrió la escena a su alrededor. Estaba rodeado por cadenas de hierro gruesas, que se entrelazaban de forma que lo mantenían pegado a una pared fría y dura. El acero estaba helado contra su piel, y el roce de las cadenas con su ropa le causaba una incomodidad que aumentaba su confusión. El olor a metal y humedad era penetrante en el aire, y las paredes de la habitación tenían una tonalidad grisácea, de un concreto envejecido que olía a descomposición. Juan intentó sentarse, pero la presión de las cadenas l...

Operación medusa, capitulo 32.

 Había pasado un año desde que Juan se habían consolidado como uno de los grandes nombres de México. Las empresas de Martin habían florecido, aunque no sin ciertos tropiezos. A pesar del éxito, un aire de incertidumbre comenzaba a cernirse sobre las empresas. Algunos trabajadores, especialmente aquellos que formaban parte de los nuevos sindicatos, comenzaban a hacer sentir su presencia, pidiendo mejores condiciones laborales y salarios más altos. El ambiente en las fábricas había cambiado, volviéndose más tenso. Las huelgas y los paros ya no eran algo ajeno, sino una realidad constante. En la casa de Martín, la tensión también se respiraba. Su esposa, Kenia, se encontraba de pie en el centro del amplio salón, con una expresión furiosa en el rostro, rodeada por un pequeño grupo de sindicalistas. El aire acondicionado de la sala hacía que el ambiente fuera fresco, pero la atmósfera se sentía densa, cargada de incomodidad. Los trabajadores, con sus camisas de lino arrugadas por la pro...

El enterrador, capitulo 10.

 Yosarian ascendía lentamente por el cañón rocoso, sus botas haciendo crujir las piedras y el polvo bajo su peso. La roca caliente le abrasaba las plantas de los pies, y el aire, a pesar de la altitud, era denso y seco, como si cada respiración le costara un esfuerzo extra. Sus músculos tensos, moviéndose con una precisión entrenada, le mantenían firme en cada paso. La distancia hasta la cima no parecía disminuir, y aunque su respiración era regular, había una tensión en el aire, una presión invisible que aplastaba su pecho. No se atrevió a mirar atrás, al menos no por ahora, pues el sonido de las piedras cayendo detrás de él le decía todo lo que necesitaba saber. A la distancia, en el lado opuesto del cañón, la mujer observaba desde su posición elevada. Su figura, imponente y sólida, se recortaba contra el cielo grisáceo. La luz de la tarde apenas iluminaba la escena, pero su presencia era indiscutible. Sus ojos, tan fríos y calculadores como el acero, se fijaban en él, aguardando...

El enterrador, capitulo 9, temporada 2.

 En la fría y austera sala de operaciones de la base de Nueva Europa, el vicepresidente del Congreso, de rostro severo y mirada decidida, se encontraba frente a una mujer que parecía surgir del mismo acero de la instalación. Ella, una creación biológico-militar, era la culminación de experimentos avanzados. Su figura se alzaba con una imponente altura de 1.75 metros, dominando el espacio con una presencia casi etérea. Su cuerpo atlético, esculpido como si fuera una obra de arte en movimiento, reflejaba la brutalidad y precisión que le habían infundido. Sus largas piernas, que parecían diseñadas para la velocidad y la fuerza, se mantenían firmes, tan imponentes como una estatua viviente. El cabello corto, de un rojo intenso que recordaba las llamas, caía en ángulos agudos alrededor de su rostro, como si reflejara la furia contenida en su ser. Cada movimiento que realizaba era una perfecta combinación de gracia y poder, un recordatorio constante de la máquina de guerra en la que se h...

El enterrador, capitulo 8, temporada 2.

 El cielo sobre el pequeño planeta X se extendía como un lienzo celeste salpicado de nubes blancas y suaves. La brisa acariciaba el aire con una fragancia dulce y terrosa, mientras el sol proyectaba una luz dorada que hacía brillar las hojas de los árboles como si estuvieran hechas de esmeralda. Hack, inclinado sobre el casco de la nave, limpiaba meticulosamente los restos de polvo estelar, sus movimientos mecánicos y precisos. Desde el lago cercano, Mollo nadaba plácidamente, el agua cristalina reflejando los destellos del sol, mientras pequeñas ondas se propagaban a su alrededor. Yosarian, siempre silencioso y distante, caminaba entre la flora del planeta, observando los extraños arbustos de hojas violetas y las flores que emitían un leve resplandor azul. Las raíces se entrelazaban en el suelo con patrones intrincados, y el aire estaba cargado de un murmullo suave, como si la misma naturaleza susurrara secretos antiguos. De repente, un estremecimiento recorrió el aire. Yosarian s...