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Mostrando las entradas de octubre, 2025

El gran ingeniero, capítulo 4.

Seis meses después, Yet despertó en la habitación apenas iluminada por los primeros rayos del sol filtrándose a través de las cortinas. Su cabeza pesaba, y la sensación del colchón, demasiado firme para su gusto, le recordaba que no había vuelto a dormir en su antiguo cuarto. Parpadeó varias veces, intentando disipar la neblina de sueño, y entonces lo vio: Victor estaba allí, inclinado sobre una mesa improvisada de metal, manipulando con precisión un pequeño aparato que parecía vibrar con vida propia. Los ojos de Yet se abrieron de golpe; la intensidad del trabajo de Victor parecía irradiar calor, una energía casi palpable que llenaba la habitación. Victor lo notó y, sin dejar de trabajar, sonrió. “Despiertas justo a tiempo”, dijo con una voz que mezclaba satisfacción y orgullo. Luego comenzó a relatarle, como si necesitara justificar cada paso, un proceso que había sido largo, meticuloso y extraño incluso para él. Yet se sentó, todavía adormilado, pero con la atención ya atrapada. “Pr...

El gran ingeniero, capítulo 3, temporada 2.

 El zumbido de los sistemas vitales resonó como un corazón mecánico dentro de la nave. Una línea de luz blanca se deslizó por el borde de la cápsula, y un chasquido metálico interrumpió el silencio acumulado durante siglos. El cristal translúcido se partió en dos, liberando una exhalación de vapor frío que se derramó como niebla sobre el suelo metálico. Dentro, el cuerpo de Victor emergió lentamente, su piel cubierta por una delgada película de condensación. El aire olía a ozono, a metal viejo y a humedad estancada. Por un momento, solo se escuchó su respiración: lenta, vacilante, como si cada inhalación fuera un intento por recordar cómo se habitaba el mundo. Abrió los ojos. El resplandor azulado del panel de control se reflejaba en sus pupilas, creando destellos eléctricos que parecían pensamientos recién nacidos. Se incorporó con movimientos rígidos, los músculos tensos después del sueño prolongado. El frío del piso se filtró a través de la planta de sus pies descalzos, punzante...

El gran ingeniero: el especial.

  El amanecer filtraba su luz dorada a través de las nubes del altiplano, tiñendo la superficie metálica de la nave con reflejos cálidos que parecían respirar junto con el entorno. El aire era frío y puro, cargado con ese aroma limpio que solo existe en las alturas después de una noche de tormenta. Dentro, el silencio solo era interrumpido por el zumbido constante de los mecanismos en reposo y el tenue chasquido de los sensores ajustándose al nuevo día. Victor y Yet estaban de regreso, con el barro aún seco en sus botas y la tensión de la noche anterior todavía vibrando en sus músculos. La escotilla se cerró detrás de ellos con un suave siseo hidráulico, aislándolos del viento cortante. El interior de la nave olía a metal templado, ozono y aceite sintético: una mezcla que, para Victor, significaba seguridad. Victor no respondió enseguida. Se dirigió hacia una mesa de trabajo llena de instrumentos desarmados y fragmentos de circuitos brillantes. Sobre la superficie descansaba un p...

El gran ingeniero, temporada 2, capítulo 2.

El sol apenas asomaba sobre el borde del Gran Cañón, tiñendo las paredes de tonos dorados y carmesí mientras los primeros rayos se filtraban a través de las grietas de la cueva donde Victor y Yet habían pasado la noche. El aire estaba fresco, cargado con un leve aroma a tierra húmeda y a roca recién calentada por el sol de la mañana. El silencio era casi absoluto, roto únicamente por el murmullo distante del viento que serpenteaba entre las paredes del cañón y por el lejano canto de un ave solitaria. Victor abrió los ojos con calma, observando cómo la luz bañaba las superficies irregulares de la cueva. Su respiración era tranquila, medida, mientras ajustaba los lentes de su visor integrado con la memoria de la nave, calibrando mentalmente la jornada que les esperaba. “Es hora de explorar,” dijo finalmente, su voz resonando en el aire frío de la mañana con una calma solemne. Se incorporó con movimientos suaves, casi ceremoniosos, y comenzó a preparar su equipo. Sobre su hombro descansab...

El gran ingeniero, temporada 2, capitulo 1.

 El interior de la enorme nave esférica vibraba suavemente mientras surcaba el cielo, el zumbido de los motores resonando en los paneles metálicos y haciendo temblar apenas los cristales que ofrecían una vista panorámica de la tierra que quedaba atrás. Victor y Yet se encontraban en la cubierta central, rodeados por luces tenues que reflejaban un halo azulado sobre sus rostros, y por la ventana, la aldea Nuca aparecía pequeña y solitaria, como un punto olvidado entre el verde de los bosques. Las casas de madera parecían frágiles desde la altura; las calles, antes bulliciosas, ahora se encontraban vacías, y el aroma a leña quemada y tierra mojada flotaba en la memoria de Yet como un recuerdo distante. Victor caminó lentamente hacia la gran consola de navegación, sus dedos rozando suavemente los controles fríos y lisos mientras observaba el horizonte del continente extenderse ante ellos. “Yet”, dijo con su voz serena, cargada de la calma habitual que escondía siempre algo de determi...

El angel de la muerte y el hijo prodigo, capitulo 6

La noche se había instalado sobre la ciudad naciente como un manto frío y metálico. Las luces de los módulos de la nave aún brillaban con un resplandor azul y rojo, pero la altura de los edificios convertía los corredores superiores en pasillos de sombra. Angel y Lupus caminaban por uno de esos corredores, sus pasos amortiguados por la cubierta de metal, que aún conservaba el calor de la actividad diurna. El zumbido de los generadores vibraba bajo sus pies como un latido constante, y cada sonido parecía multiplicarse en el vacío de la estructura. Se detuvieron junto a un ventanal que daba hacia el abismo. Bajo ellos, el mineral resplandecía débilmente, iluminado por la radiación de la estrella distante, creando un paisaje ondulante que parecía un océano congelado de plata. Angel apoyó los brazos en el marco, dejando que la luz reflejara su rostro. Sus ojos brillaban con curiosidad y cierto atisbo de diversión. Lupus, más alto y ancho que la mayoría, cruzó los brazos, su musculatura ten...

El angel de la muerte y el hijo prodigo, temporada 2, capitulo 5.

  La llegada La nave descendió como un fragmento de luz hendiendo la noche del vacío. No había atmósfera que amortiguara el sonido, solo el silencio absoluto del espacio interplanetario. Y sin embargo, cuando tocó la superficie, un rumor profundo —un temblor mineral, casi orgánico— recorrió la estructura bajo ellos, como si aquella mole dormida reconociera el peso de los recién llegados. El suelo no era suelo. Era una planicie infinita de mineral gris oscuro, con reflejos plateados que parecían respirar bajo la tenue radiación de la estrella cercana. Era piedra, pero viva en su textura: ondulante, irregular, salpicada de vetas que capturaban la luz como si en su interior circulara una corriente de energía líquida. A cada paso, el eco devolvía un retumbar metálico que resonaba hasta el pecho. La compuerta de la nave se abrió con un siseo prolongado. Un vapor blanco emergió del sellado, disipándose como un velo en el aire inmóvil. William fue el primero en asomarse. El resplandor lo ...