El enterrador, capitulo 15: el acto final.
Había pasado una semana desde que Hack detectó la flota enemiga. En la escarpada cordillera que bordeaba el asentamiento principal del planeta X, los preparativos eran frenéticos. Algunas naves de transporte ascendían trabajosamente por la atmósfera en trayectorias erráticas. Eran reliquias de otra era, desgastadas por el tiempo y la miseria, con motores que rugían como bestias heridas. Entre sus pilotos había verdaderos maestros de la navegación espacial, veteranos de innumerables conflictos, pero la realidad económica los condenaba a enfrentar la invasión con cascarones maltrechos, parches de soldadura y sistemas de armamento obsoletos. Desde el suelo, en la ladera rocosa de la cordillera, hombres y mujeres de rostros curtidos por el viento preparaban lanzamisiles de baja potencia. Las armas eran anticuadas, con proyectiles que temblaban ligeramente en los cargadores, como si hasta el metal sintiera la desesperación de sus dueños. El aire olía a aceite quemado y pólvora vieja. El frí...