Entradas

Mostrando las entradas de febrero, 2026

Yogo, capitulo 1.

 Mis párpados no se abren; se desgarran. Esa es la primera sensación de cada mañana: el sonido húmedo y pegajoso de las membranas separándose, rompiendo el sello de una noche que nunca es descanso, sino simple procesamiento de datos. Al levantar las cortinas de carne de mis ojos, no veo luz natural, sino la penumbra asfixiante de mi propio santuario. Estoy rodeado. Pero no por muros de hormigón o barrotes de acero, sino por una prisión biológica que yo mismo he construido gramo a gramo, caloría a caloría. Soy un prisionero de mi propia arquitectura. Hago el esfuerzo hercúleo de levantar la cabeza. Siento cómo los tendones de mi cuello se tensan bajo el peso de mi cráneo, pero el movimiento es limitado. Bajo mi barbilla, la masa comienza de inmediato. Es una presencia inmensa, una cordillera de lípidos y dermis que se desborda sobre mi pecho, borrando cualquier rastro de estructura ósea. No hay clavículas aquí, no hay hombros definidos; solo la continuidad de una existencia que ha d...